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Es bien comentado que los traders se benefician de las crisis economicas, pero tambien algunas industrias se benefician de los desastres naturales.


La Economía Mad Max es un grupo multimillonario en dólares de industrias que prosperan cuando las cosas están realmente mal. WAUKESHA, Wisconsin. Las personas aquí no les desean el desastre a sus conciudadanos estadounidenses. No oraron para que el Huracán Sandy arrasara con la Costa Este, destruyendo vidas y dejando a millones en la oscuridad.
Pero el hecho es que los desastres son un buen negocio en Waukesha. Y, últimamente, ha habido muchos desastres.
Este suburbio de Milwaukee, anteriormente conocido por sus aguas termales curativas, resulta ser el hogar de uno de los más grandes fabricantes de generadores residenciales en el país. Así que cuando las luces se apagan en Nueva York –o en la Costa de Jersey destruida por la tormenta o en el Missouri azotado por los tornados o cualquier otro lugar–, los pedidos llegan como marejada.
Todo es parte de lo que pudiera llamarse Economía Mad Max, un grupo multimillonario en dólares de industrias que prosperan cuando las cosas están realmente mal. Los transmisores meteorológicos, los calentadores de queroseno, las baterías D, las velas, los ventiladores industriales para secar casas empapadas, todo ello escasea y es muy codiciado en la sombría situación posterior al Huracán Sandy y sus similares.
Tampoco empezó con los últimos huracanes. El moderno capitalismo Mad Max ha existido durante un tiempo, incluso décadas, surgiendo de algo como la obsoleta autoconfianza, las creencias políticas y las visiones postapocalípticas. La Guerra Fría quizá haya sido el inicio, cuando los escolares se acurrucaban bajo los escritorios y los ciudadanos comunes cavaban refugios contra bombas en el patio trasero. Pero los temores económicos, así como las preocupaciones por el cambio climático y una red electrónica poco confiable le han alimentado.
Impulsada últimamente por las tormentas imprevisibles, esta industria está creciendo rápidamente, mucho más allá de los grupos marginales que primero la adoptaron. Y, según algunas mediciones, es más grande que nunca. Empresas como Generac Power Systems, una de tres compañías en Wisconsin que producen generadores, son sólo el comienzo. El mercado para las latas de gasolina, por ejemplo, estuvo sin variación durante años. Ya no.
“La demanda de latas de gasolina es fenomenal, hasta el punto en que no podemos satisfacer la demanda?, dice Phil Monckton, vicepresidente de ventas y mercadotecnia de Scepter, un fabricante con sede en Scarborough, Ontario. “Había acumulación de inventario, pero ya se esfumó?.
Aun ahora, semanas después de que la súper tormenta tocó tierra en Nueva Jersey, las baterías son una mercancía muy demandada en el área de Nueva York. Win Sakdinan, portavoz de Duracell, dice que cuando la compañía distribuía baterías D en los Rockaways, un área particularmente afectada, la gente “las sostenía en sus manos como si fueran oro?.
Las ventas de radios de emergencia y linternas Eton se elevaron 15% en la semana previa al Huracán Sandy, y 220% en la semana de la tormenta, dice Kiersten Moffatt, una vocera de la compañía. “Es importante señalar que no sólo vimos aumentos en las regiones específicamente afectadas, vimos un incremento a nivel nacional?, escribió en un correo electrónico. “Hemos visto que la concientización motiva a los consumidores en todo el país a estar preparados en caso de un acontecimiento similar?.
Garo Arabian, director de operaciones en B-Air, un fabricante basado en Azusa, California, dice que ha vendido miles de ventiladores industriales desde la tormenta. “Nuestro diseñador gráfico y de mercadotecnia es originario de Siria, y dice: ‘No lo entiendo. En Siria, abrimos las ventanas’?. Pero Arabian dice que los contratistas y muchas aseguradoras saben que las esporas de moho no crecerán si las alfombras y las placas de yeso pueden secarse en las primeras 72 horas. “La industria ha crecido?, dice, “porque hay más conciencia de este tipo de cosas?.
Los minoristas que se las arreglaron para permanecer abiertos se beneficiaron también. Steve Rinker, que supervisa 11 tiendas de mejoramiento del hogar Lowe’s en Nueva York y Nueva Jersey, dice que sus tiendas en ocasiones estuvieron entre las pocas que estaban abiertas en un mar de empresas minoristas.
De manera predecible, los suministros de emergencias como linternas, lámparas, baterías y bombas de desagüe se agotaron rápidamente, aun cuando eran resurtidos. ¿El producto más buscado que le sorprendió más? Velas de Navidad. “Si alguien está buscando velas de Navidad, están agotadas?, dice. “La gente compró todas las velas de Navidad que teníamos durante la tormenta?.
Si el huracán fue una bendición para Lowe’s, a sus clientes no pareció importarles. Más bien, la mayoría parecía excesivamente agradecido cuando Rinker, que trabaja en una tienda en Paterson, Nueva Jersey, les señalaba un calentador de área, o una lata de gasolina, que pudiera aminorar la miseria de otro día sin energía eléctrica.
Aunque las ventas de suministros de emergencia repuntan durante las tormentas, varios minoristas y fabricantes –incluido Generac– dicen que sus ventas de referencia han crecido en los últimos años también, quizá impulsadas por la incertidumbre económica y la frecuencia del clima alocado y las fallas de energía en una red eléctrica sobrecargada.
“Siempre que uno ve tal devastación como la que se dio en Tuscaloosa, Alabama, y en Joplin, Missouri, eso lo trae a la mente de todos?, dice Mike Vaughn, presidente de la Asociación Nacional de Refugios contra Tormentas, refiriéndose a los devastadores tornados que arrasaron con esas ciudades el año pasado.
Añadió que “$5,000 no es mucho para salvar la vida de tu familia?, una referencia al costo aproximado de un refugio contra tormentas.
Es difícil definir el mercado general para los suministros para casos de desastres. Por un lado, muchos productos que son útiles en emergencias –linternas, baterías, cinta adhesiva para ductos y extensiones eléctricas, por mencionar algunos– también son útiles para tareas cotidianas. Y otros productos como las “mochilas de supervivencia?, que contienen suficientes artículos para sobrevivir a un desastre por algunos días, continúan comercializándose entre un nicho pequeño, pero aparentemente en crecimiento, de survivalistas (aquellas personas obsesionadas con la supervivencia tras una catástrofe).
Pero hay pocas dudas de que el mercado se sitúa en los múltiples miles de millones de dólares. El tamaño del mercado de los generadores en Estados Unidos, incluidos los modelos residenciales, comerciales e industriales es de aproximadamente $3,000 millones. Tratar de determinar una cifra para los suministros de supervivencia es un ejercicio mucho más incierto, dados los parámetros difusos del mercado.
Jonathan Dick, director de ventas y mercadotecnia de Ready Store, cuyo lema es “donde Estados Unidos va a prepararse?, estima que el mercado para los suministros para casos de desastre como alimentos deshidratados congelados, linternas y radios fue de $500 millones para los consumidores, pero de varios miles de millones de dólares cuando se incluyen las ventas a empresas y agencias gubernamentales.
“La industria es muy impulsada por los acontecimientos?, dice. “Cuando hay un huracán como éste, o se desploma el mercado accionario, veremos aumentos alocados en la demanda?.
Si hubiera una sede para el mercado de la preparación para casos de emergencia, un candidato sería Wisconsin, el centro de la manufactura de generadores residenciales. Los dos competidores más grandes de Generac, Briggs & Stratton y Kohler, también están en este estado. Eso quizá no sea una coincidencia. Los inmigrantes alemanes que inundaron el estado eran particularmente hábiles en la fabricación de motores, además de la cerveza y el bratwurst.
El fundador de Generac, sin embargo, fue un emigrado de Iowa e ingeniero, Robert Kern, que encontró una manera de hacer generadores de manera que fueran más asequibles para su uso doméstico. El año fue 1959, durante la Guerra Fría, cuando Waukesha tenía su propio silo de misiles, en el lado este de la ciudad.
La gente apenas parece recordar todo eso, y el silo de misiles es ahora un parque. Pero ese periodo quizá haya sido el inicio de la economía survivalista, los primeros brotes del capitalismo Mad Max.
Ha crecido desde entonces, a lo largo de recesiones y guerras, el Y2K y el 11 de septiembre, tornados y huracanes.
También lo ha hecho Generac, con una tasa de crecimiento anual compuesto de 15% desde 2000. En 2012, con un gran impulso gracias a Sandy, la compañía espera que los envíos de productos residenciales, que representan 60% de sus operaciones, aumenten en casi 40 %.

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